Palimpsesto, una joya literaria desde Carmona para el mundo

Aplausos… muchos aplausos… más aplausos…

Así finalizaba el día 1 de junio la velada de presentación de la 33 edición de ‘Palimpsesto’, desde el patio lleno de embrujo de la Casa Palacio del Marqués de las Torres, sede del Museo de la Ciudad de Carmona.

Encantador escenario que alberga la historia milenaria de esta ciudad lucero de Europa, al que refirió el alcalde, Juan Ávila, abriendo el acto en un atisbo de su versión poética; alejada del discurso político al que probablemente también tenía derecho como representante actual de un Ayuntamiento, que no ha cesado de editar dicha revista desde su nacimiento 28 años atrás.
Ya se sabe que la creación literaria es un patrimonio intangible y en otras latitudes se recorta su apoyo. No es el caso de Carmona que demuestra en toda época con orgullo de servir a la cultura la edición de su Palimsesto.
Y se mimetizó poeta – sentado entre dos – para recordarnos también, en el cierre del acto, que había sido una gran experiencia vivida como todas las presentaciones de Palimpsesto y en este caso en el silencio apacible de esta noche señalada mientras escuchaba recitar sus versos al poeta Alonso Ruiz Rosas, con la “música” original del arrullo de los vencejos que eligen también Carmona (¡Qué listos ellos!) para disfrutar su nido.

No fue necesario para conquistar al público que, Francisco José Cruz, director y cocreador de esta prestigiosa revista de creación literaria, contara lo que contó; que agradeciera a quien agradeció y que nos desvelara apasionado y sereno cómo es el contenido de esta nueva edición. El público asistente, ya estábamos entregados, ya nos tenía conquistados.

Y respondió sobresalientemente a las expectativas de su capacidad de llegar hasta nosotros escribiendo y hablando. Él sabe “tocar” corazones, no solo cabezas.
“Quitose” el mérito propio”- como diría Quijote – para llevar el foco a Rosario Acal, de quien dijo ser la artífice mayoritaria de este número 33 y engarce de siempre en toda la trayectoria de Palimpsesto.  Dijo «Yo soy un inmerecido protagonista de estos actos, la labor que hace Chari en la revista es tan decisiva o más que la mía. No en vano mi entrañable amigo José María Sousa, con la singular retranca que le caracteriza, nos dijo una vez que formábamos el complejo poético FranCharito. En realidad todo lo que firmo deberíamos firmarlo los dos»


Fran Cruz lee con los dedos, proyección del cerebro que multiplica sus sentidos. Tal vez por eso eleva lo que escribe, lo que lee y cómo lo cuenta a la categoría de arte.

Extendió su agradecimiento a personas y entidades que ayudaban a sostener el proyecto. Al Ayuntamiento como institución editora y en la actualidad a Juan Ávila, su alcalde; a Ramón Gavira, concejal delegado de Cultura;  a la Biblioteca de Carmona y su directora Ángeles Piñero; a Francisco Hidalgo, director de la sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona; a Ricardo Lineros, director del Museo de la Ciudad; a Carmen Herrera, diseñadora de Palimpsesto, a quien atribuyó una especial paciencia con ellos además de destacar sus conocidas cualidades de arte y sensibilidad.
Dedicó este acto, por deseo de «FranCharito» al escritor mejicano Antonio del Toro al que desean un restablecimiento de su salud después de su terrible caída en febrero pasado.

Fran Cruz fue llevando a nuestros sentidos, como poniendo la miel en nuestros labios, lo que encontraremos en el interior de esta edición tan esperada.

«El nuevo número se abre con un cruce epistolar, penetrante ensayo a dos voces, entre los escritores colombianos Robinson Quintero Ossa y Jorge Bustamante en torno al poema ‘Hombre negro’, que escribió el poeta ruso Sergéi Esenin.

También se publican, a cargo de varias traductoras, quince poemas de la novelista neozelandesa Janet Frame, cuya azarosa vida en medio de la pobreza y la enfermedad fue llevada al cine por Jane Campion. Su singular poesía, revelada tras su muerte, en la que se expresa una voz marginal y vulnerable, como la de tantos protagonistas de sus novelas, solo en estos últimos años empieza a ser reconocida.

Dentro del ámbito hispanoamericano, se ofrece también en estas páginas una sugestiva muestra poética del argentino y amigo de García Lorca, Conrado Nalé Roxlo, introducidas por su compatriota Antonio Requeni.

Además de poemas de los españoles Carmen Nozal, José Iniesta y de la joven mexicana, de origen mixteco, Nadia López García, la revista se cierra con un entrañable homenaje al maestro venezolano Eugenio Montejo, conmemorando los diez años de su muerte y los ochenta de su nacimiento.
Palimpsesto 33 está ilustrada con bellas imágenes que el italiano Ferdinando Scianna, considerado uno de los fotógrafos más importantes del último medio siglo, tomó en la década de los ochenta en Carmona. En 1983, Scianna cubrió el rodaje de la película Carmen, dirigida por Francesco Rosi, de la que es testigo la portada de este número.

El libro de la colección Palimpsesto está dedicado al poeta colombiano Horacio Benavides, que recoge su primera antología publicada en España y la más completa de las suyas hasta la fecha, por incluir un conjunto de sus deliciosas adivinanzas para niños. En esta selección poética, titulada “Migajas de la boca del tiempo”, se expresan las voces de la infancia y la de los muertos de la guerrilla de su país para crear una obra sutil y misteriosa de primer orden.

Y nos presentó en directo a Alonso Ruiz Rosas, otro aliciente de la noche, a quien agradeció especialmente su presencia para leer, siendo como es, reacio a la lectura pública de su propia obra. «De cierta timidez y humildad propia y con discreción aprendida quizás en su labor diplomática por el mundo y actualmente como agregado cultural de la Embajada de Perú en España»
Él ya aparecía en el número 31 de la revista. (ENLACE AQUÍ para leer artículo del archivo literario, entrevistado por el propio Francisco José Cruz que glosó sus méritos)

Alonso Ruiz Rosas terminó de envolver el acto con el papel de regalo de sus versos y llegó muy adentro con su poesía de tonalidad hispana. Especialmente con la lectura de algunos de sus 100 tercetos dedicados a la Belleza (preferencia sesgada de este escuchante que redacta la noticia).

¡Qué bueno es traspasar fronteras con poemas!.¡Qué bueno es abrir puentes entre culturas!.

El mundo de las letras hispanoamericano esperaba como rito impaciente la aparición de Palimpsesto, que ha logrado un puesto de pleno derecho entre las revistas de poesía de mayor prestigio en el mundo de las Letras, especialmente por su orientación hacia la poesía hispanoamericana y la traducción de textos extranjeros. Ha contando siempre con el apoyo del Ayuntamiento de Carmona, comprometido con la continuidad de la revista, no sólo por su financiación, sino también en el manteniendo de una red de relaciones e intercambio con instituciones y revistas de muchos países que se ha convertido en el mejor vehículo posible de distribución de la publicación.

Universidades e Instituciones públicas, Centros Educativos y Bibliotecas de España y de Hispanoamérica, reciben cada año ejemplares de Palimpsesto. Ello provoca también la recíproca de recibir en la Biblioteca de Carmona, muchos ejemplares de revistas y libros de otras latitudes que enriquecen sus fondos literarios.

Con su colección de libros enfajada a la revista, es una muestra de creación mimada en contenido, ilustración de interior y portadas, edición de calidad  y distribución directa.

TV Carmona en su extraordinaria labor de difusión de la ingente actividad de esta ciudad, retransmite también en abierto diferido la celebración de este acto, para satisfacción de quienes de «aquí y de allá» no pudieron asistir.

 


Fotografías: cortesía de Rafael Ortiz.

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