«Lumen culturale in sole carmonense” | Sobre la Biblioteca de Carmona con su directora, María Ángeles Piñero

Fotografías: Gracia Bueno (gbuenofotografia@gmail.com)

Nota previa: Hoy, 24 de octubre de 2022 he tenido presente el olvido de que esta entrevista estaba lista para su publicación el 24 de octubre de 2018 con motivo del Día Internacional de la Biblioteca y que alguna sinrazón o ausencia (nunca la desidia) impidió activar la tecla de subida.
El blogcity Carmona Paradise está inactivo desde ese otoño, sine die, pero lo abro hoy para remendar mi descuido y lo vuelvo a cerrar, por justo homenaje y agradecimiento desde la memoria de mi alma a la Biblioteca de Carmona y a su gente (¡Que tanto me enriqueció!)
. ChLL

24 de octubre 2018 |  Día Internacional de la Biblioteca
No soy el único (faltaría “plus”), soy uno más entre los millones de personas que han visitado en directo la Librería Lello de Oporto, la que inspirara como Biblioteca de Hogwarts a J. K. Rowling en su Harry Potter. Y como la volví a ver hace pocos días y hoy me encuentro relativamente cerca, en Sierra Bussaco, concretamente en el entrañable pueblecito de Luso y, además, es el Día Internacional de la Biblioteca, me viene a los recuerdos del alma el tiempo que pasé en la de Carmona, el cariño que le tengo a su gente, a su contenido y a todo lo que con ello se relaciona.
Tuve ocasión -meses atrás- de preguntar a su directora, María Ángeles Piñero, a quien admiro profesionalmente y aprecio mucho como persona, sobre lectura, libros, función de las bibliotecas actuales y sobre el tesoro que hay dentro de la Biblioteca de Carmona…
Hoy que me encuentro lejos de allí, haciendo localizaciones y preparando previos de reportaje para la RAI sobre El Duero, desde su entrada en Portugal por las Arribes hasta su desembocadura en Oporto, razón por la que llevo tiempo alejado de Carmona y por la que mi blogcity sobre esa maravillosa ciudad está interrumpido, me embarga la nostalgia y me animo a publicarlo para quien le apetezca leerlo.

«Lumen culturale in sole carmonense».

Carmona puede sentirse muy orgullosa también de este foco de cultura, que es su Biblioteca “José María Requena” (para mí es “La Biblioteca” con mayúsculas y con la máxima entidad y admiración).

Presentaciones de libros, cuentacuentos, encuentros con escritores e ilustradores, clubes de lectura, conferencias, talleres, salas de estudio, de consultas, campañas de animación, performances, coloquios, exposiciones, concursos… Un sinfín de actividades públicas (además de las internas) que aportan tanto a ese bien inmaterial de la felicidad de la vida de este pueblo tan interesante.

Intensa actividad 
El año pasado (2.017) utilizaron la Biblioteca ‘José María Requena’ de Carmona 28.416 personas (se entiende que este dato refleja la repetición de algunas mismas personas en distintas ocasiones ya que no todos los ciudadanos la utilizan).

En su registro cuenta con 8.347 personas con carnet de los que 6000  son adultos y 2.347 niños.
El servicio de préstamo contabilizó el año pasado 9.582 libros.

Entre los libros más prestados, aunque ahora no los pidan tanto, están ‘El código Da Vinci’ y ‘El tiempo entre costuras’.

Dentro del servicio interbibliotecario, Carmona prestó a otras Bibliotecas 286 volúmenes e importó de otros pueblos, para lecturas pedidas por censados en Carmona, 175 libros.

Se realizaron 390 actividades de animación a la lectura y eventos (más de una cada día) entre las celebradas en sus instalaciones y las que se promovieron desde la Biblioteca en los colegios.

La Biblioteca de Carmona cuenta con un fondo bibliográfico de 26.797 libros y un fondo complementario no bibliográfico (vídeos, audiovisuales, documentos electrónicos…) de 5.282 unidades en catálogo.

Entre este fondo bibliográfico se encuentra una de las primeras ediciones de El Quijote que hizo la Real Academia Española de la Lengua.


“Es una edición preciosa”me cuenta la directora“ Y tenemos también algunos libros del siglo XVII, muy interesantes, los tenemos en la sección del fondo antiguo, que lo consideramos también un poco fondo local porque llegó a nosotros a través de la desamortización de los bienes de los Jesuitas. Había en Carmona una comunidad de esta orden religiosa. Los Jesuitas siempre han tenido mucha ambición por el conocimiento, le han dado especial importancia y han valorado mucho el saber a través de los libros y en Carmona tenían una buenísima biblioteca, como en todos sus conventos. Cuando se desamortizaron las propiedades de esta orden religiosa, su biblioteca se dispersa entre distintas familias que adquirieron una buena parte de sus colecciones de libros.

¿Cómo llegó un tesoro bibliográfico tan importante a esta Biblioteca?
De alguna manera a nosotros nos han llegado una parte de los libros de aquella desamortización a través de la familia dueña de este edificio, la familia de Lorenzo Domínguez Pascual que fue ministro de Instrucción Pública, Bellas artes y Hacienda durante el reinado de Alfonso XIII. Domínguez era hijo predilecto de Carmona y tenía una muy buena biblioteca. Su familia se quedaría con una parte de esos fondos bibliográficos de los Jesuitas, que después legaron en su día a nuestra institución y forman parte de nuestro fondo de antiguos.

Otra parte, con la misma procedencia está compuesta por libros editados por universidades e instituciones docentes varias que le llegaban a este ministro y también han engrosado nuestros anaqueles de antiguo.

La de la biblioteca primitiva de Carmona, constituye otra de las vías de procedencia. Le estoy haciendo referencia, Charles, de finales del siglo XIX principios del XX, en relación con la Asociación Arqueológica de Carmona. Había un círculo intelectual muy importante en Carmona y este mismo círculo creó también la primitiva biblioteca de Carmona y con ello establecieron la Asociación de Amigos de la Biblioteca y uno de los requisitos para formar parte de esa sociedad era pagar un canon de pertenencia de una peseta al año con otras obligaciones añadidas para los socios como era la de regalar un libro cada periodo anual. Aunque en aquella época algunos regalaran libros considerados de “menor valor” de entonces, hoy son muy valiosos.

Los fondos bibliográficos de aquella asociación están repartidos entre la Necrópolis de Carmona y el Archivo General de Andalucía; pero en nuestra Biblioteca tenemos muchos libros donados por miembros de esa Sociedad Arqueológica que también eran miembros de la Asociación Amigos de la Biblioteca. Como anécdota sobre ello, le cuento que tenemos hasta sus estatutos en los que he leído que había que pagar por tomar prestado un libro.

¡Qué interesante, lo que me cuenta!.
Pues todavía existió una cuarta vía de procedencia que aumentó estos fondos de libros antiguos. Está aún por completar su estudio, pero sospechamos que provienen de las Misiones Pedagógicas de la época de la Segunda República, una iniciativa preciosa en mi opinión, de llevar la cultura a los pueblos y fundar bibliotecas donde no las había y en los casos donde ya existían, se aumentaban sus fondos. En estas misiones participaron también García Lorca y muchos otros que formaban el círculo de la célebre Residencia de Estudiantes. No solo llevaban libros sino también reproducciones de cuadros de museos como El Prado, películas y también fomentaban el teatro (La Barraca). Es una etapa muy interesante de la que nosotros conservamos también algunos libros.

La Biblioteca de Carmona guarda además la riqueza de tener en sus anaqueles una buena parte de la memoria escrita de esta ciudad.

Es muy importante que la biblioteca de un pueblo tenga un fondo local lo más completo posible. Incluso que tenga toda la obra de los escritores de Carmona, pero también de los que aunque no son de aquí escriben sobre algún tema relacionado con Carmona o que están vinculados con nuestra ciudad. No es fácil gestionar un fondo local, pero es importante. Ahí está nuestra labor técnica y científica de saber clasificar, saber seleccionar…
La hemeroteca, revistas locales, hasta folletos. Fíjese, si me apura, incluso carteles que en alguna forma conservan la memoria escrita y visual del pueblo. Son importantísimos, más en estos momentos en que las palabras escritas y los papeles están casi denostados es importante conservar los libros, revistas y, aunque parezca tontería, hasta las octavillas informativas, folletos, informaciones, boletines, etcétera. Saber que en el año tal estuvo un grupo de música que cantó en la plaza tal y que hoy en día no le damos importancia pero dentro de 20 o 30 años esa trayectoria cultural de los pueblos, supondrán un buen conocimiento sobre esta época. Ha habido mucho que se ha editado por ejemplo con las distintas elecciones municipales y es importante que conservemos esa riqueza documental de archivo y la gráfica de los vídeos, fotografías…
Nos gustaría también que la gente que tenga libros sobre Carmona nos los done para patrimonio público.

Bonita petición.

¿Desde cuándo es usted la directora?
Desde el siglo pasado. (reímos).
Aprobé las oposiciones en el 95, desde ese momento soy la responsable del  funcionamiento de esta casa.

Permítame que la felicite, no es coba, he podido vivir en directo la intensa e interesante actividad cotidiana de esta Biblioteca durante meses y tienen mi admiración y mi aprecio.
Somos un equipo muy consolidado que eso es lo bueno. Aunque ello tenga también otra lectura: sería bueno que hubiera nuevas incorporaciones, gente más joven aún, que ayudan a enriquecer los equipos de trabajo con nuevas ideas, nuevas perspectivas. Mientras, como hay pocos puestos de trabajo, hacemos un ejercicio muy fuerte entre nosotros para poder contrarrestar algunas de nuestras costumbres acomodadas. Eso sí, estamos abiertos a ideas y aportaciones de la buena gente de este pueblo para mejorar nuestra gestión.
¿Recuerda algún momento especial que haya vivido esta Biblioteca?
Muchos, muchísimos. Hay infinidad de momentos especiales que nos han llegado al alma y a la mente.
Cuénteme alguno, por favor.
Un momento muy bonito que se me quedará grabado para siempre fue cuando José María Requena, gran escritor carmonense, que da nombre a nuestra Biblioteca, estuvo aquí dando una charla. Le hablo del año 96 o quizás 97. Había una asociación cultural muy importante en Carmona, que hizo una labor maravillosa – pena que desapareciera – y que me gustaría que pudiéramos subrayar. Era la Asociación Cultural Taracea. Ellos organizaban muchas actividades y muy heterogéneas. Se hablaba de Política, de Cultura, de Demografía, Literatura… Invitaron a José María Requena a dar una charla y la hicieron aquí en la biblioteca. Fue tan interesante ese rato con ese hombre único, hablándonos desde la categoría humana y profesional que tenía -que era elevadísima- de su obra y su vida, de la literatura, de la lectura. ¡Fue tan hermosa esa charla y tan bonita, y con tanta magia, que es muy difícil de olvidar!.

Otro momento inolvidable cuando una serie de señores, que fueron jóvenes en los años 50 y quisieron entonces hacer cosas distintas -momento duro para España- decidieron crear una revista de información en Carmona. Se llamaba revista Estela. Cuándo pasaron 40 años del nacimiento de esa revista decidieron reunirse de nuevo y lo hicieron aquí en la biblioteca. Crearon un número extraordinario de la revista. ¡Me hizo tanta ilusión ver a esos señores ya mayores que todavía seguían conservando la ilusión cultural de cuando eran jóvenes!
A partir de ahí decidieron volver a sacar la revista y lo consiguieron durante algunos años más. En ella escribieron gente muy importante en diversos campos. Los años posteriores editaron una revista conmemorativa e intentaron abrirla a todo el mundo y escribieron en ella  Losada Villasante, Premio Príncipe de Asturias; Manolo González o Víctor Barrera, creador del cine actual andaluz … entre otros muchos prestigiosos en alguna faceta.
Era emocionante, presentaban aquí su revista cada año y no cabíamos, la cola para entrar llegaba hasta la calle.

O cuando Fran Cruz empezó a contar con la Biblioteca para presentar la revista Palimpsesto, esa joya de creación literaria que no ha parado de editar el Ayuntamiento de Carmona desde hace muchos años y que tiene tanto prestigio en el mundo.
Fran empezó a contar con La Biblioteca y hacíamos las presentaciones aquí mismo de escritores tan maravillosos como por ejemplo Humberto Ak’abal y su poesía onomatopéyica. Fue como si tuviéramos la jungla en la biblioteca. Un momento mágico en el que empezamos todos a mirarnos unos a otros sorprendidos hasta que nos adentramos en su original estilo y lo pasamos tan bien y fue tan divertido. O como esas tantas y tantas presentaciones de Palimpsesto que han sido momentos admirables.

También han sido momentos estelares los provocados por otros escritores y escritoras de Carmona. Esta Biblioteca ha acompañado en su sueño a muchos escritores de aquí. Por nombrar alguna, Margarita Hans me dijo un día: “Si alguna vez escribo un libro, me gustaría presentarlo aquí” y cuando escribió ‘Estatuas de Sal’ y lo presentó en La Biblioteca, a mí me entró un subidón impresionante.
Nuestra Biblioteca tiene esa relevancia de acogimiento y de presentación para escritores noveles y para consolidados.
En fin, estaríamos cinco tardes enteras hablando de otros muchos momentos inolvidables de nuestra actividad cotidiana. Usted mismo ha podido saborear algunos en estos meses. He visto su cara de felicidad y de asombro disfrutando en algunas actividades organizadas aquí
(Touchê Tu as dêcouvert mon secret).

Usted me habla permanentemente de la importancia del equipo y de que sin él probablemente se pudiera llegar a conseguir algo más rápido, pero no más lejos ni más eficazmente. Y me consta su humildad, pero reconózcase algún mérito, cuélguese alguna medalla.
Me cuesta pensar circunstancias donde yo haya sido sujeto activo con especial atribución. Entiendo que he contribuido en muchas cosas interesantes pero no solo yo. Mis méritos están en ser parte.( yo redactor confieso que cuando escuché esta última frase caí rendido a su excelencia como persona)

Haga un esfuerzo, no sea tan modesta. Sé de su extraordinaria trayectoria profesional.
Quizás, (pensativa)  si le pudiera valer… me satisface personalmente haber contribuido por ejemplo a que se editaran las Obras Completas de José María Requena como impulso desde La Biblioteca. Entonces llevaba Cultura en el Ayuntamiento una magnífica concejala (sin menospreciar ni a anteriores ni a posteriores) que tuvo Carmona, María José Rodríguez Gavira, que apostó por ello y me siento parte importante de esa labor.
Mire, ese fue otro momento emocionante, ver a tanta gente que quería a José María Requena y que admiraba su obra y su persona. En aquel momento el director de ABC de Sevilla mandó dos fotógrafos para hacer uno de los mejores reportajes que se han hecho nunca de la presentación de un libro en una Biblioteca. Las páginas centrales de este diario llevaron un interesante reportaje sobre la presentación de las obras de José María Requena en la Biblioteca de Carmona. Me gustó ver y sentir tanto cariño y tanta admiración, tratado como si fuera el número uno de la Literatura. Fue tan emocionante que hasta yo me sentí importante, como nos sentimos todos los que trabajábamos aquí por ser de la Biblioteca de Carmona.

¿Qué significado tiene para usted la Biblioteca de un pueblo como este?
Creo que las bibliotecas de todos los pueblos deberían ser un centro cultural de referencia para sus habitantes. Y creo que la mayoría de los pueblos lo estamos consiguiendo. Además de ser el lugar donde acudir si necesitas un libro, si necesitas usar un ordenador o si necesitas la red wifi o un documento antiguo del pueblo, un periódico, encontrar una noticia anterior…

Yo opino que las Biblioteca de los pueblos hoy en día, tienen que ser un punto importante de referencia cultural, social y, si quieres, económica en la vida cotidiana de ese lugar.
Claro que en las grandes ciudades hay otro montón de alternativas que no se dan en las pequeñas.
Un ejemplo, mire: nosotros también gestionamos como extensión la Biblioteca de Guadajoz que se inauguró en el año 1990. Y así como aquí en Carmona existen otras instituciones culturales, museos, la Casa de la Cultura, la Universidad Pablo Olavide… en Guadajoz, su Biblioteca es la única institución cultural fija y estable, social, juvenil, junto con el colegio.
Los colegios y las bibliotecas están muy unidos porque contribuyen a la alfabetización. En el caso de los colegios, alfabetización reglada y en el caso de la bibliotecas, transmisión de la cultura no reglada. Ambos son también centros de relación social.

Explíqueme ese concepto de «centro de relación social», por favor.
Muchas personas vienen a la Biblioteca solos. Tal vez no conocen a nadie y las actividades que pueden compartir terminan por establecer hilos de relaciones sociales y culturales muy sanas. Es el caso, por ejemplo de los clubes de lectura o de los opositores que utilizan las salas de estudio. Hay muchas personas que están opositando y en su casa estarían solos frente a su temario. Quien lo ha vivido sabe de lo agobiante que eso es para un ser humano: un año o años enteros frente a un temario. Así, cuándo vienes a estudiar a la zona de estudio estás solo y puedes concentrarte, pero al cabo de un tiempo puedes entablar con el de enfrente que tal vez está estudiando un temario parecido o tiene una experiencia similar de oposición. Te facilita muchas cosas el compartir situaciones de camaradería. No se te hace tan ardua, tan pesada, y además contribuye a poder intercambiar opiniones, fórmulas de apoyo mutuo para afrontar con paciencia esa dura preparación durante meses…

También los clubes de lectura han logrado esa función, aunque no era el objetivo primordial, de facilitar relaciones humanas compartiendo intereses parecidos.
Hemos tenido casos de personas que han venido de otras ciudades y de otros países y en el club de lectura y en otras actividades han encontrado esa forma de ir integrándose en el tejido social de nuestro pueblo.
El mundo de la Biblioteca es muy complejo con un cometido que va más allá del que parece a simple vista de ser centro donde buscar libros. Es mucho más rico, no solamente en Carmona, también en otros pueblos y en otras ciudades.

¿La Biblioteca siempre ha estado en este edificio?
Sí, siempre ha estado aquí. Hicieron una reforma del edificio que tuvo otra función previa. Fíjate qué curioso es esto para mí hoy, y qué señales te da la vida: cuando yo estaba en 5º de EGB -pertenezco a la época del baby boom- en mi colegio hicieron falta aulas y espacios para tantos niños y en este edificio municipal, cedido por un patronato al Ayuntamiento, había sitio. Un internado de niños que venían al instituto que estaba en la planta alta y abajo había una sala de estudio, una sala de juegos y una biblioteca. A nosotros, a mi clase de 5º de EGB, nos acomodaron en la biblioteca que era donde se custodiaban los fondos antiguos de los que te he hablado antes. Nos decía el profesor «no podéis tocar los libros, los libros son intocables» y eso contribuyó a que me gustaran más todavía por la rebeldía de lo prohibido. Entonces era la primera vez que teníamos una biblioteca de aula, que ahora es muy normal, teníamos 56 libritos. Cada uno habíamos traído alguno y nos lo íbamos prestando y sacando de la biblioteca de clase. Los del fondo local no los podíamos tocar pero estábamos rodeados totalmente de libros en la clase. Te hablo de los años setenta. Años más tarde se cerró el internado, se hicieron reformas al edificio y en mayo del 95 se inauguró ya con este cometido.

¿Una biblioteca ideal es…?
Para mí, como concepto clásico, la Biblioteca de Alejandría, la antigua y la nueva, que contiene el conocimiento del mundo. Sin embargo eso no es exclusivamente hoy en día lo importante ya que el conocimiento está en muchos sitios, no solo en una biblioteca. Tiene que ser un centro donde se faciliten instrumentos de saber dónde están esos conocimientos y de compartir cultura. Mucho más en la era en la que estamos de lleno. Es decir, un centro de referencia, una luz que proyecte la cultura, abierta a pleno social.

¿Cuántos libros le da tiempo a leer a esta directora de Biblioteca?
Los mismos que a otras muchas personas atareadas a quienes les guste la lectura. Depende del año. Los ha habido que he leído muchísimo, hasta yo misma me asombraba y otros años que he leído poquillo y también me he asombrado. Si tuviera que establecer una media diría que en estos momentos de mi vida leo unos 15.  Entre 15 y 20 libros al año. Ha habido épocas en las que he conseguido leer aún más y he tenido otras en las que he leído muy poco, …cuando he tenido mucho que estudiar...

¿Le gustaba desde niña?
Yo he leído muchísimo en mi infancia y en mi juventud. Mi padre me lo contagió, era un amante de la lectura, siempre nos inculcó a mí y a mis hermanos el amor a los libros. He sido una niña que no me iba normalmente de veraneo a la playa. Nos teníamos que quedar en casa y los aprovechaba leyendo. Hasta entrar en la carrera en la que también leía pero tenía que adaptarme a una lectura más funcional, al plan de estudios. Cuando mis hijos eran pequeños, no podía salir tanto y leía mucho también por placer, sola y con ellos.
En estos momentos me veo menos devoradora de libros. En los últimos años no logro superar esos 20. La vista se cansa y selecciono mucho lo que quiero leer. Los ordenadores y los móviles nos están consumiendo la vista.

¿A qué huelen los libros?
Para mí es un aroma que me encanta, el de todos los libros pero especialmente el olor de los libros nuevos, me huelen a novedad, a expectativa, a explorar una nueva experiencia…
Cuando llegaba la hora del colegio a mis hermanos y a mí nos encantaba abrir los libros nuevos. Tengo en la memoria el olor tan agradable de aquellos libros.
A mucha gente le gustan los libros viejos, a mí también me gustan los viejos evidentemente, pero el olor y el enigma de los libros nuevos encierra siempre la entrada a mundos nuevos, cosas nuevas… entrar en algo que no conoces… no solo los libros de conocimiento, los libros que son para lectura placentera me abren ventanas a otros horizontes y, curiosamente, esa novedad me retrotrae a la nostalgia de ese aroma inexplicable.
(En ese momento entra en el despacho Inma, compañera del equipo y comenta que también le encanta el aroma de los libros y tocarlos, que es la fuente de la eterna juventud)

¿Un libro con ilustraciones se convierte en dos? 
Totalmente, si son buenas ilustraciones; pero si son malas, lo parte por la mitad.(asentimos)
Por ejemplo la novela preciosa ‘Arrugasde Paco Roca está enriquecida con ilustraciones y lo que te cuenta, si no te lo contara con ilustraciones, no sería probablemente tan bonita, según mi opinión. Me encanta, por ejemplo Asun Balzola..
o Quentin Blake, ilustrador de los libros de Roal Dahl … Aprecio mucho el mundo de la ilustración. De los libros infantiles algo muy valioso para mí son las ilustraciones, los niños se acostumbran a leer tambien leyendo las imágenes. Abajo hay colecciones de libros infantiles con unas ilustraciones preciosas. Yo aconsejo que los peques y los mayores vean muchas ilustraciones de muchos tipos y de distintos creadores. Hay unas muy cuidadas, otros dibujos son más esquemáticos… hay que acostumbrarse a ver distintas ilustraciones para tener perspectivas distintas…
En nuestras salas tenemos una buena colección de novela gráfica que a mí personalmente también me gusta muchísimo.

Y tenemos la suerte de tener en nuestro equipo un especialista en cómic que es Rafa Jiménez.

Algún libro que haya leído en su juventud que le haya dejado huella
Tengo una muy agradable sensación en este sentido porque he leído mucho bueno, me gustó desde mi juventud nuestra literatura. Tenemos una gran suerte, la literatura clásica española es muy buena. Yo soy de las personas que me lo he pasado bien leyendo de joven El Quijote, y Las Novelas ejemplares. Si la gente supiera lo moderno que es…
He disfrutado con El lazarillo de Tormes, con El buscón, La Celestina, El libro del buen amor… Yerma, La casa de Bernarda Alba. Mi hija se llama Adela precisamente por esta obra de Lorca, bueno, también por un familiar, pero me llenó la inspiración de esa mujer fuerte y valiente y luchadora, de naturaleza noble, rebelde con causa…
Es curioso porque cuando ponían en mis tiempos de adolescente en TVE la serie Fortunata y Jacinta, recuerdo que mi padre no me dejó verla, me dijo que tenía escenas fuertes y que estaba prohibida para mi edad. Me creó tal intriga que me leí el libro. También de Galdós me gustaron los Episodios nacionales. Me gusta la novela histórica, y las novelas de viajes… Bueno, de libros me gustan tantas obras que es para mí un disfrute perpetuo. He sido y soy muy feliz leyendo muchos libros, cada uno a su forma: Cien años de soledad, La casa delos espíritus, La colmena … ¡Hay tantos buenos!.

Un escritor de todos los tiempos
Muchos, pero Cervantes -sin duda- en cabeza.
Un escritor actual
Muchos también, pero mi favorita es Almudena Grandes.
Me pones en apuros si tengo que reducir tanto la respuesta porque me gustan muchos autores y autoras: Vargas Llosa, Lorenzo Silva… Y siempre me ha gustado descubrir nuevos valores en la Escritura como Edurne Portela…
Me llama mucho la atención por ejemplo el último libro, Las tres muertes de Fermin Salvochea, de un autor que he descubierto cuando veía una serie con mi hija. Es Jesús Cañadas. Su forma de escribir mezclando ciencia ficción con realidad me resulta apasionante.

Un poeta
Antonio Machado.
Si tuviera que decidirse en un par de minutos por un libro del Fondo Local de esta Biblioteca, ¿cuál tomaría?
Uno de cualquiera de los autores locales de renombre: Manuel González, Losada Villasante, Antonio Montero… o Cándido María Trigueros o la primera edición de El cuajaron de José María Requena o …

Actualmente hay en Carmona una gran cantidad de escritores y escritoras de éxito
Así es, en distintos campos de la Escritura, en la ficción y en la de la divulgación del saber científico de diversas disciplinas. Siempre lo ha habido y en esta época también hay un elenco de autores y autoras consolidados en prestigio y otros/as que están afianzando su trayectoria.

Tengo entendido que usted disfruta mucho también con el Cine y con las Series. ¿Prefiere el libro o la versión en cine?.
Depende, ¡los hay y los hay!. Son dos perspectivas distintas. También disfruto con algunas series: El cuento de la criada, El señor de los anillos… no se puede una cerrar a un tipo de disfrute. No tiene por qué ser antagónico. La película Lo que el viento se llevó es fantástica y no he leído el libro.

¿Qué opina del decálogo de derechos del lector de Daniel Pennac, utilizado en Francia para campañas de animación a la lectura?
Que dio en el clavo. Comparto su concepto.

¿Un mensaje para lectores?
A los que leen, que nos tienen a todo el equipo a su disposición en la biblioteca, para facilitarle el libro que necesite o que se le antoje. Compramos los que los lectores nos piden, sean temarios o incluso manuales… Hay libros que no podemos comprar evidentemente, porque están descatalogados o son antiguos, pero lo pedimos a otras bibliotecas en prestamo interbibliotecario. También lo podemos pedir a la Biblioteca Nacional y a otras instituciones andaluzas. Además tenemos también fondos digitales disponibles para el que prefiera leer en digital.
¿Y para los no lectores?
Me da mucha pena que no disfruten de la lectura. Lo respeto, pero como a mí me gusta tanto leer y me lo paso tan bien leyendo y disfruto tanto, pues me gustaría compartir esa felicidad, el placer de la lectura con todo el mundo. Hay veces que uno no puede viajar en directo y algunos libros te permiten ver ese lugar en tu imaginación. A mí me ha pasado leyendo, por ejemplo a Leonardo Padura. Como no he podido ir a Cuba todavía, pues viajo a través de sus libros. Hace un retrato maravilloso de la Cuba actual y hace una descripción de las personas que te da la sensación de estar viéndolas, es una descripción tan exacta, te lleva tanto la imaginación….
La sensación de poder imaginar lo que otros nos cuentan no es comparable a nada.
A mí me gusta mucho el teatro y me gusta mucho el cine y me gusta mucho tomarme una cerveza con los amigos, y viajar me encanta, y ver series, y todo eso es compatible con la lectura. Si se animan, aquí estamos felices de poder ayudar en sus intereses de lectura.



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