Hotel Posada San Fernando. En primera línea de plaza. El encanto de ‘lo pequeño’

Está situado  en la plaza más agradable de Carmona, en el corazón del casco antiguo, en la llamada “plaza de arriba”, en el recorrido del cardo máximo, eje de la Vía Augusta de “aquel imperio”, lugar de encuentro actual en la vida cotidiana y funcionarial, de las fiestas entrañables de tradición de las «mañanitas de domingo» y remanso de serenidad cuando acaba el trasiego.
Con la Carmona monumental a mano: casas palacio, museos, conventos, torres, cúpulas y otras plazas, rincones de película, piedras que recogen en este centro histórico la huella milenaria de Carmona…

Este hotel, con certificado de Excelencia Turística y con atención personalizada de mimo al cliente, es el único que mira hacia dentro en Carmona. Desde su azotea se divisan los tejados de la ciudad y ninguna de sus 17 habitaciones queda encerrada por la vista; si no da a la plaza, mira a algún patio maravilloso con duende y embrujo de aquellas épocas.

Edgar Pérez Raphael, dirige esta joya hotelera de Carmona.

Es Diplomado en Turismo por la Universidad Alfonso X El Sabio y Máster en Dirección y Administración de Empresas (MBA) especialidad Empresas Turísticas por la Universidad Antonio de Nebrija. Utiliza profesionalmente el inglés y el español como lenguas cotidianas y tiene amplias competencias también en alemán y francés.

Foto: Gracia Bueno.

Edgar recaló aquí por esas casualidades de la vida. Había trabajado algunos años formándose en la Cadena Sol Meliá, después lo fichó Barceló para apertura de nuevos hoteles y estuvo en Iberostar en la misma dedicación como director de alojamiento de confianza de nuevos establecimientos hoteleros por la geografía nacional e internacional.

En el tiempo de espera mientras se producía la finalización de la construcción de un nuevo hotel en Cabo Verde que él debería abrir, viene a descansar a la casa familiar de Carmona y por aquel entonces le ofrecen la Dirección del Hotel Alcázar de la Reina, que gestiona durante 5 años.
Después una empresa de inversiones hoteleras le hace una oferta difícil de rechazar y dedica algún año a comprar hoteles para dicha entidad. Convirtió y reflotó 22 hoteles.
Su experiencia en viabilidad de establecimientos y conociendo los gustos de los clientes y su ilusión en llevar un hotel pequeño con el encanto de la atención personalizada hace que ponga sus ojos en este edificio que era entonces un hostal.

Foto Gracia Bueno:

Cuénteme, desde ahí, por favor, ¿Cómo sigue la historia?.
Bueno, impliqué a mis padres y a mi hermano e hicimos una sociedad familiar para su explotación.

Le dimos la categoría que hoy tiene, es un hotel de 2 estrellas aunque la Junta de Andalucía nos insta a 3 y si quisiéramos podríamos acceder, pero nos gusta la simplicidad de lo pequeño que es lo que hace hermoso un establecimiento de este estilo. Estamos en el punto bueno de equilibrio de la viabilidad de sus servicios.
Lo reconvertimos, lo rediseñamos y hoy es ese hotel que siempre quise, pequeño, encantador, cómodo, confortable, con los servicios adecuados y una muy buena relación calidad precio para el cliente con difícil competencia.
Tenemos aún en mente un detalle que rematará lo que nos planteamos en su día. Se trata de una pequeña obra en la plataforma de la azotea que completará la ya extraordinaria visión panorámica que tenemos de los tejados de Carmona hasta llegar a la totalidad de los 360 º

¿Le viene de casta su experiencia?
Mi abuelo materno trabajaba en la KLM abriendo los slot de la compañía en Iberoamérica. Mi madre fue directiva de la cadena Hilton, mi padre lo mismo en Sol Meliá; él fue uno de los primeros titulados en aquella nueva carrera que no se conocía entonces de Turismo y trabajó en el Meliá Don Pepe hasta su jubilación. Yo soy la siguiente generación junto a mi hermano, que también se dedica al mundo de los hoteles, aunque a éste venga solo de vez en cuando como socio.

Yo percibo que es un hotel con mucho encanto y teniendo este enclave privilegiado en la ciudad, al ver el edificio no podía imaginar que fuera más bonito aún por dentro, con esos recovecos tan interesantes. Me parece encantador.
¿Cómo lo sitúa en el catálogo general de hoteles?
En la línea de lo que usted ha descrito, como un hotel de turismo rural de encanto.
Un hotel para parejas, grupos de amigos, familiar… entre semana, también de empresa…
Tenemos un precio muy atractivo para los clientes, con servicios sencillos,nada sofisticados pero muy confortables.
Alojamiento con todas las comodidades, desayuno, wifi… una atención personalizada y esa localización en la ciudad que es un privilegio para ir a pie a comer o tapear a las distintas propuestas gastronómicas maravillosas que esta zona tiene.
Las visitas culturales, las múltiples actividades turísticas y la propia universidad en donde se celebran durante todo el año seminarios y congresos de interés, también están a unos pasos y el coche puede quedarse en nuestro parking sin moverse durante los días de estancia aquí, porque no se necesita. Carmona es de paseo y nuestro hotel es muestra de ese encanto que tiene esta vida relajada en la que se puede saborear gastronomía y cultura para disfrutar plenamente del ocio.

Foto: Gracia Bueno.

Como le decía, uno no se imagina viendo el edificio desde fuera lo bonito e interesante que es por dentro. Me resulta un detalle por ejemplo la decoración tan mimada y las bañeras de patas, los recovecos, las distintas estancias, pero aún me llama más la atención conocer algunos detalles de su huella histórica. Cuénteme, por favor.
El hotel está enclavado en un edificio del siglo XIV con huellas romanas y mudéjares, patios llenos de encanto que con el murmullo del agua, nos trasladan a otras épocas. Completamente restaurado en 2014, respetando y conservando los elementos arquitectónicos primitivos del edificio.

Las pruebas de su historia, las tiene al alcance de su mano, en nuestro patio mudéjar, del siglo XIV con su yacimiento de ruinas romanas, así como el pozo que data de la misma época. Una de nuestras habitaciones tiene una cata arqueológica, perteneciente a la Vía Augusta, la cual, conectaba la Bética romana con la capital del imperio.
La razón del nombre de nuestras habitaciones (Gadir, Hispalis, Bassilipo, Corduba….) tiene su origen en las distintas paradas que tenía esta Vía a través de la Bética y a la cual he querido homenajear con este detalle.

Pues lo han conseguido, tienen ustedes un hotel que merece la pena. Me alegro de haber venido. ¡Enhorabuena!.
Acceso a Web


gbuenofotografia@gmail.com

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